Poesía

Poesía

domingo, 4 de enero de 2026

Jardín en tus pupilas

 



Bienaventurados mis ojos

que te aprecian con respeto

y benevolencia, te veo y una

miríada de estrellas se alinean

en el firmamento, rielando sobre

tus verdes pupilas, la cámara

acierta.


Fijo mis pupilas en las tuyas,

que son verdes como las de

Minerva, y dulces escalofríos 

recorren sobre mí sin tu

voluntad, sin que lo sepas.


La tensión crece en mí, siento

que el palpitar de mi corazón,

de alguna forma va en armonía

con el tuyo, o así yo lo imagino,

para no enloquecer de dolor y

rechazo, ¡Te pienso tanto!


Un éxtasis tan radiante se 

apodera sobre mí al verte,

y guardo la imagen de tu

rostro en mi memoria para

verte entre las sombras

que ella evoca.


Tu voz es dulce melodía,

y tu sonrisa más hermosa

que cualquier poesía. Me

desarmas, sin que lo sepas,

sin tu voluntad, es algo que

en mí naturalmente se da. 


Irradias vibraciones de 

dulzura y paz, y tus ojos

reflejan un jardín primaveral.

Es un placer verte, es un

placer saber que en este

mundo estás.


Y no, no sabrás mis palabras,

ni te imaginarás, si algún día

las lees, que por ti están, mi

musa, mi paz.


No hay comentarios:

Publicar un comentario