Ay flaca bella, de ojos verdes
intensos, desconoces por
completo el color de mis versos.
Escribo y leo en alta mis
palabras para que te las lleve
el viento.
Anhelo que tu pecho atesore
mis letras como caricias a
tus nacarados senos, que
remojen tu sexo, y que me
desees como yo a ti, por
quien yo me desvelo.
Blanca flor, de ojos verdes
intensos, me traes paz y
no lo sabes, no lo sospechas,
y me avergüenzo de sentir
deseo.
Quiero conocer tus más
recónditos deseos, quiero
amanecer todos los días
contigo a mi lado, viendo
el resplandor de esmeralda
de tus ojos verdes intensos.
Te deseo para un para
para siempre, a quien
yo quiero regalar mis
caricias, mis besos.
Y no lo sabes, ni sospechas,
que es por ti por quien no
duermo, esperando
ansiosamente a que llegue
el día semanal en que te veo,
y creas teorías de que no
duermo por cualquier causa
que no lo es, pues temo
perderte para siempre si te
abro mi pecho. Y callo, y
callo, esperando en un
milagro que no se da, y
continúo mis días
monótonos entregado a la
fantasía de tenerte un día
entre mis brazos, lo anhelo.
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